Crucificar al maquinista para no perder un contrato

Tras el fatídico accidente del Alvia en el tramo entre Orense y Santiago de Compostela sucedido hace unos días hemos asistido a la crucifixión del maquinista en los medios de comunicación de masas.

Por otro lado ADIF ha comenzado una campaña para convertir en línea normal la misma que en su momento vendieron como línea de alta velocidad.

Vídeo de ADIF anunciando la nueva línea de alta velocidad:

Vídeo de la entrevista al Presidente de ADIF en la que niega que la línea sea de alta velocidad a la vez que admite que el accidente podría haberse evitado de estar activo el sistema ERTMS en la línea (que sí que está instalado pero no operativo por problemas en las comunicaciones tras año y medio de funcionamiento del nuevo servicio de trenes):

También acabamos de conocer que el maquinista iba atendiendo una llamada de teléfono profesional de un controlador de RENFE gracias a la apertura de las cajas negras, no porque la empresa haya dado esta información.

El caso es que tanto ensañamiento con esta persona tratando de convertirles en único responsable de la catástrofe, sumado a la insistencia del Presidente de ADIF en que la línea que inauguraron como el “inicio del AVE gallego” en realidad no era de alta velocidad, resulta muy sospechosa.

España, de la mano de RENFE, Talgo y CAF está presente en varios concursos para llevar la tecnología de nuestra alta velocidad a varios países. Que yo sepa, al menos, Brasil, Rusia, California y Emiratos Árabes.

El ruido en las redes sociales decía que esta crucifixión de un profesional era porque este accidente podría perjudicar nuestra imagen y hacernos perder alguno de estos contratos… casi acertamos.

Decidí echar un ojo, decidí empezar por Brasil siguiendo el orden alfabético e investigar hasta que punto este accidente perjudicaba la imagen de nuestra alta velocidad… y me topé con algo mucho más interesante, este artículo, Españoles podrían quedar fuera de la licitación del tren bala, que dice (entre otras cosas):

De acordo com as regras do edital do trem-bala, confirmadas ontem pela Empresa de Planejamento e Logística (EPL), cada proponente da disputa deverá apresentar uma declaração “de que não participou de sistema de TAV com acidente fatal no período de cinco anos”.

A empresa, no entanto, deve alegar que o trem acidentado, modelo Alvia Série 730, trafegava em uma linha com velocidade inferior a 300 quilômetros por hora (km/h), o mínimo que o governo brasileiro exige para o trecho São Paulo-Rio. Essa foi uma das mudanças realizadas na última versão do edital, que antes não deixava claro se estariam habilitadas tecnologias de trens de 250 km/h.

Que traducido a español vendría a ser más o menos:

De acuerdo con las reglas del pliego del tren-bala, confirmadas ayer por la Empresa de Planificación y Logística (EPL), cada licitante del concurso deberá presentar una declaración “de que no participó en un sistema de TAV con accidente fatal en el periodo de 5 años”.

La empresa, mientras tanto, debe alegar que el tren accidentado, modelo Alvia Serie 730, circulaba por una línea con velocidad inferior a 300 kilómetros por hora (km/h), el mínimo que el gobierno brasileño exige para el tramo San Paulo-Río. Ese fue uno de los cambios realizados en la última versión del pliego, que antes no dejaba claro si estarían habilitadas tecnologías de trenes de 250 km/h.

Podría ser una noticia falsa, pero rebuscando un poco más, nos topamos con el pliego de condiciones modificado (PDF, penúltima página, referencia al Modelo 15 a adjuntar a la propuesta por parte de los licitantes), ubicado en la web de la Agencia Nacional de Transporte Terrestre de Brasil.

Como decía antes, casi acertamos, la maniobra de los medios de comunicación de masas no era por la imagen que íbamos a dar en el exterior, al menos no sólo por eso, sino porque está en juego un contrato que avala el Gobierno Español ante el de Brasil, contrato del que ya se ha visto apeado el gobierno chino por el accidente entre dos trenes de alta velocidad en 2011.

No he seguido mirando si en Emiratos Árabes, California o en Rusia existen unas condiciones similares en la licitación de las líneas de alta velocidad que se quieren implantar allí, es muy probable que así sea.

Así que si nos expulsan del concurso en Brasil, ya tenemos chivo expiatorio al que echar toda la culpa y tratar de lavar la imagen de ADIF y RENFE de cara a otras licitaciones a pesar de que la línea accidentada disponga de lo último en seguridad en la que se han invertido 164 millones de euros, aunque no esté en uso y no haya podido evitar el desgraciado final.