Leaving El Bierzo

Esta es la historia de tres amigos que deciden emplear algunos de sus días libres en desplazarse al Bierzo, bajo la excusa de un viaje cultural se esconde una verdad mucho más terrorífica, pretenden emular a Nicolas Cage en Leaving Las Vegas, comiendo y bebiendo hasta sus últimas consecuencias.

No se trata de una road trip cualquiera, no es un guión de Hollywood, esta es una historia relatada en toda su crudeza.

Día 1

Salida de Madrid, vamos con un poco de retraso sobre el horario previsto, el monumental atasco en la A-6 tampoco ayuda demasiado.

En los altavoces del coche suena Radio 3, tratamos de evitar el atasco saliendo por Collado Villalba y reincorporándonos a la A-6 a la altura de Guadarrama, demasiados coches intentando escapar por la N-VI y el Alto de los Leones.

Un éxito, llegamos a los túneles sin problemas, tráfico denso pero mantenemos una buena velocidad de crucero hasta llegar al peaje. Pagamos y las prisas hacen que me deje el ticket para la cuenta común de gastos.

Paramos a comer en la Estación de Servicio Los Manantiales en el Km 224, menú de batalla, el redondo de ternera en salsa estaba aceptable. Vemos las noticias, nos acordamos de las madres de los controladores y ponemos banda sonora a una señora que grita histérica que quiere volar… no se nos ocurrió en ese momento un chiste con Redbull.

Menú, 11 euros por cabeza, con postre y café.

Aguas menores y retomamos la ruta cargaditos de cafeína.

El tráfico no baja en intensidad, la temperatura exterior baja de cero grados, nieve por toda Castilla, en los márgenes de la carretera.

Pasamos Astorga, el Puerto de El Manzanal está en buenas condiciones, poca niebla, nieve la justa, asfalto mojado pero limpio, descendemos directos a Borrenes, a tomar posesión de la Casa Rural Los Telares, en realidad son 3 casas, nos dejan la de 6 ocupantes a precio de las casas de 4, 135 Euros por dos noches en total.

Casa Rural Los Telares

Mi habitación, con baño incluido.

Casa de bajo y planta, en el bajo amplio salón con sofás y mesa de comedor, un baño, cocina completa y TV LCD HD.

Planta superior 3 dormitorios, un baño en el pasillo y otro en una de las habitaciones. Balcón a la calle.

Una vez reconocido el terreno y desplegados los efectivos, salimos para Ponferrada, aprovisionamiento en Carrefour, mojitos, cervezas, cosas para picar, aguas, cosas para desayunar y alguna otra cosa que se nos olvidó en Madrid, 47,66 euros.

Luego visita al casco antiguo, Ayuntamiento, Calle del Reloj, Plaza de la Encina, exteriores del Castillo Templario (estaba ya cerrado cuando llegamos) y un poco de historia sobre la zona en la que pasé los veranos de mi infancia.

El Barquillero

Marta con El Barquillero en la Plaza del Ayuntamiento

Intentamos ver los artesonados de la capilla del convento de clausura que hay en la Calle del Reloj con poco éxito, hay misa, las marujas nos miran y nos juzgan por asomar la cabeza y no unirnos a su exaltación de las creencias fantásticas y mitológicas.

Primera parada culinaria, El Bodegón, no son las 20:30, hay sitio. Tomamos mesa y posiciones en la barra. Una de bravas, una de mejillones, una de calamares, pan y para beber dos Bierzo Libre y una cerveza grande… olvido comentarle a Toni que aquí las cervezas grandes son pintas y no las dobles de Madrid, pero tampoco parece importarle.

Comiendo en El Bodegón

Esto es lo que se puede comer en El Bodegón, ni más ni menos. 🙂

Todo esto por 25,10 Euros

A la salida de El Bodegón había comenzado a nevar, la Basílica de La Encina está cerrada, bajamos hasta el Castillo Templario que también está cerrado, cada vez nieva más fuerte.

Castillo Templario

Puerta de Entrada al Castillo Templario

Hacemos un descanso, en la Cervecería Bombardier, soy acosado sexualmente por un Golden Retriever muy majo que está en el local. Una Paulaner de Trigo, dos cañas y un mosto, total 9 euros mientras localizamos a mi amiga Natalia para que nos acompañe en la cena.

Sacamos el coche del parking de la Plaza del Ayuntamiento, 2 euros, recogemos a Natalia y nos vamos al Restaurante El Val, en Salas de los Barrios. Se trata de una casa solariega del siglo XVI en cuya bodega han montado un restaurante con buenas viandas, buen trato y relajado ambiente.

Bodega Restaurante El Val

Bodega Restaurante El Val

Croquetas caseras de boletus, ensalada verde con ventresca, 3 entrecots, sopa, 2 de arroz con leche y 2 de tarta de manzana reineta, café y chupitos de membrillo. Total 80 euros, aunque contabilizaremos solo 60 ya que en este punto éramos 4 en lugar de los 3 originales.

Restaurante El Val

Entrada principal al Restaurante El Val

La cena incluyó la cata del futuro vino Hacienda El Val (nada mal, necesita airearse entre 20 y 30 minutos para suavizar los taninos maderizados propios de barricas de roble americano nuevo) y una visita a la casa.

Abandonamos a Natalia a su suerte en la noche ponferradina y nos retiramos a la Casa Rural, mojitos, patatas, pipas y sesión de Singstar en la que Toni nos ganó haciendo trampas, entonaba en lugar de leerse la letra y cantar.

También desarrollo una interesante teoría según la cual intercambiando los micrófonos tras una gran paliza en canciones a dos voces, se la podíamos devolver a nuestro contrincante… y tenía razón. 😀

En medio de todo esto recuerdo algo que me dejé en el coche, llueve fuerte, salgo en plan mucho macho… no es lluvia fuerte, es granizo y yo no llevo mi gorro de lluvia.

Mojito Day en Borrenes

La primera en caer fue la botella de Mojito Liberación, de producción ecológica y comercio justo... chuzos pero concienciados 😀

Nos acostamos muy tarde y demasiado bien para todo lo ingerido.

Día 2

Amanecimos tarde, pero con las pilas cargadas para una jornada brutal.

Comenzamos con un desayuno de tostadas con tumaca y mantequilla con mermelada, acompañadas de zumo de naranja… no teníamos azúcar para el café… en fin, que son vacaciones y ni con tres cerebros juntos se nos ocurrió.

Al final del desayuno constatamos que eran las 13:00 y ya casi era la hora de comer, todos al troncomóvil y a tirar millas hasta Balboa y su mundialmente famoso Carril Vaca, en las faldas de los Ancares leoneses.

Visita obligada a la palloza-bar que ahora resulta ser una palloza-restaurante. Las pallozas son construcciones de origen celta de planta circular u oval con techo cónico de paja trenzada (teitado).

Palloza de Balboa

Palloza de Balboa

Tomamos 3 cañas, 4.6 euros y preguntamos si podíamos comer, a la encargada casi le sale una carcajada, nos dio una tarjeta para que reservásemos con tiempo… se debe de comer bien.

Ante el éxito seguimos dirección Galicia por la A-6, niebla, más lluvia, hasta llegar a Pedrafita do Cebrerio, que lo que caía volvía a ser nieve.

O Cebreiro

O Cebreiro nevado a dolor

Si sabes algo de geografía sabrás que O Cebreiro es Galicia y no El Bierzo… bueno, eso es discutible, si yo digo que eso es parte de El Bierzo, lo es y punto.

Tuvimos que esperar hasta casi las cuatro y media para poder acceder al comedor, con la suerte de encontrar sitio al lado de la chimenea para entrar en calor… ayudados por 3 vinitos y un par de Mixtas, total: 5 euros.

Marta y Toni

Marta y Toni junto a la chimenea, la cerveza me estaba guardando el sitio para que nadie me lo quitara

La comida consistió en pulpo, entremeses, sopas de ajo, chuletones de ternera, tarta de castañas, tarta de santiago y filloas de azucar, más 3 cafés de puchero con su correspondiente orujo para limpiar la taza. Todo delicioso, salvo el pulpo que estaba un poco duro para mi gusto… nos desquitaríamos de esto a la noche. Total: 51 euros.

Tras hacer el gamberro por la nieve logramos, no sin esfuerzo, llegar al coche y volver hacia Ponferrada tras comprar tortas de Guitiriz, una hogaza de pan de pueblo y pasar por el estanco, que estaba abierto a pesar de ser domingo… En Ponferrada a partir del sábado tarde es más fácil que te aplaste un meteorito que encontrar un estanco abierto.

Hicimos alto en el Palacio de Canedo para degustar una queimada.

Árbol Navideño

Árbol Navideño realizado con botellas de Xamprada

24 horas antes habían puesto en marcha la decoración navideña, incluido el super árbol realizado con botellas de Xamprada, la versión local del cava.

Visita a la planta de embotellado, bodegas y zona de producción. Tras eso entramos en el Palacio con la suerte de disponer de sitio en la galería abierta, en la que no se estaba mal a pesar del frío, seguramente por las potentes lámparas de calor del techo que teñían todas las fotos de un color rojo sangre un tanto gore.

Vista desde la Galería

Vista desde la galería sobre los viñedos del Palacio

Eran las 19:30, no hacía demasiado que habíamos terminado de comer… pero había que merendar, así que a la queimada la acompañaron 3 tazones de chocolate con feixoes, una suerte de rosca de churros cuya masa se asemeja a la de los buñuelos.

Queimada a Tope

Queimada, de fondo los chocolates calentitos

Cayeron los feixoes, el chocolate y medio oficié la queimada recitando los primeros versos de un conxuro da queimada… Lume, Luminha que verde caminha da fraga á lareira e faise lumeira… la costumbre y que la otra versión, la de sapos, bruxas, mouchos y coruxas no me gusta demasiado.

Pagamos, 27,10 Euros y nos pasamos por la tienda a comprar vino y mermeladas extrañas, de pimiento, de cebolla y de zanahoria. Las dos primeras muy buenas, la tercera tenía demasiados cítricos y sabía a naranja.

El ritmo no debía decaer, a las 21:30 estábamos en la pulpería La Fragata, en Santo Tomás de las Ollas, famosa por la calidad de su pulpo y las raciones pantagruélicas que ponen… 8 horas de digestión continuada…

Pulpo en La Fragata

Una de bravas, una de pulpo, una botella de vino, agua con gas y café, total: 30 euros.

Cerca de las 23:00 paramos en la tetería Filandón Ciclón, a escuchar un poco de música suave y tratar de ayudar a nuestra maltrecha digestión con un te y relax.

Tetería Filandón Ciclón

Tetería Filandón Ciclón

Aprovechamos el Wifi abierto para frikear un rato con los móviles, instalar actualizaciones de Android, etc.

Fueron dos tés helados con hierbabuena y otro caliente con canela, total: 5 euros.

Cogimos el coche, evitamos caernos en la reguera que pasa frente a la tetería y que venía especialemente cargada de agua y de retirada a la casa, con parada técnica en el Castillo de Cornatel a fotografiarlo con nocturnidad y alevosía.

Castillo de Cornatel

Castillo de Cornatel

Como era de esperar fallecimos en el sofá, solo nos dio tiempo a tomar un mísero mojito.

Día 3

10:00 levantado y duchado con mi nuevo gel de chocolate… huelo como una tableta de milka, bajo a desayunar, tenemos azucarillos que confiscamos en la pulpería y la tetería. El Capuccino de Nescafé hay que hacerlo con agua y no con leche, queda demasiado diluido.

En algún momento morfeo contraataca y me vence. Marta y Toni me despiertan a eso de las 11:30,  ahora si desayunamos, mermeladas extrañas del Palacio de Canedo, capuccino con agua, zumo de naranja, etc.

Recogemos el campamento, entregamos las llaves, pagamos los 85 euros que faltaban de los 135 que nos costó la casa y partimos a visitar Las Médulas, Patrimonio de la Humanidad, minas romanas para más señas.

Dejamos el coche en el aparcamiento y comenzamos el ascenso al Mirador de Orellán tras fotografiar el valle cubierto por las nubes.

El Bierzo bajo las nubes

El Bierzo bajo las nubes

Marta y Toni se adelantaron, yo preferí subir con más calma los 600 metros que hay cuesta arriba hasta el mirador… el paisaje es tan bonito que me quería recrear en él… eso y que con la bronquitis me entraba la tos cada 10 pasos y tenía que parar a darlo todo. Llegué arriba limpio como una patena.

Las Médulas

Las Médulas

Visita a los túneles, yo me quedé oteando el horizonte.

Completado el periplo cultural, había que hacer un fin de fiesta apropiado… Restaurante La Rosaleda en Ponferrada.

Parrillada de Carne

Parrillada de Carne

De entrante setas al queso de valdeón, mollejas guisadas y una gran parrillada de carne que  no pudimos acabar. Esto regado con agua y cañas de Estrella Galicia 1906 recién tirada. Arroz con leche y crema de limón de postre, café y unos chupitos de esos que hasta les entra una piedra de hielo. Total: 70,7 Euros.

Y con la digestión asesina del caribe… de vuelta para Madrid!!! Cero atascos, buen tiempo, buena música (esto es mentira, eran Los 40 Principales, Radio 3 estaba en plan lento… malo para conducir).

Kilómetros recorridos en total: 1.173

Kilos ganados: Mejor ni saberlo.

Otros gastos:

Peajes: 19,40 euros

Combustible: 76 euros

Gasto total por persona incluyendo todos los importes mencionados: 206,19 Euros

Pincha aquí para ver la galería de fotos completa.

¿A que estás esperando para ir a visitar El Bierzo?

Iniciando…

Hace unos 15 años que dejé atrás Ponferrada y El Bierzo para venir a trabajar a Madrid… hay días en que me liaría la manta a la cabeza para volver… pero ya tengo hecha mi vida aquí, aunque no pierdo el contacto con la tierra que tanta morriña me provoca.

Al fin y al cabo Madrid es el barrio más grande en el extrarradio de Ponferrada (aunque ellos aún no lo sepan), pegas una patada y aparece un berciano… ayuntamiento, medios de comunicación… en cualquier lugar, en cualquier empresa hay un berciano.

Recuerdo la ciudad que dejé, sucia, desordenada, sin apenas oferta cultural, con una vergonzosa montaña de escoria de carbón… nada parecido a lo que hay ahora, donde da gusto escaparse un fin de semana para ver a la familia, a los amigos y saludar al Castillo y a la Virgen de la Encina, la misma que corona mi mesa de trabajo y se recorta al atardecer contra la bandera de El Bierzo que decora la pared.

Este blog no pretende ser sobre El Bierzo o Madrid, ni todo lo contrario, simplemente va a ser una válvula de escape de un berciano que emigró con lágrimas en los ojos para seguir un sueño, las mismas lágrimas que brotan al escuchar a Richard y Flaviano interpretar “Nostalgia”.

P.D.: Soy analista de sistemas… informático para los amigos, no esperéis que mi prosa sea buena, o que no os deje ciegos con alguna falta garrafal de ortografía. Espero vuestra indulgencia en estos casos.