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Lectura: Rebelión en la Granja

Miércoles, Junio 9th, 2010

Género: Narrativa

Temática: Dramática

Resumen:

Una condena de la sociedad totalitaria, brillantemente pasmada en una ingeniosa fábula de carácter alegórico.

Los animales de la granja de los Jones se sublevan contra sus dueños humanos y les vencen. Pero la rebelión fracasará al surgir entre ellos rivalidades y envidias, y al aliarse algunos con los amos que derrocaron, traicionando su propia identidad y los intereses de su clase.

Aunque Rebelión en la granja fue concebida como una despiadada sátira del estalinismo, el carácter universal de su mensaje hace de este libro un extraordinario análisis de la corrupción que engendra el poder, una furibunda diatriba contra el totalitarismo de cualquier especie y un lúcido examen de las manipulaciones que sufre la verdad histórica en los momentos de transformación política.

Lectura: Sin Noticias de Gurb

Martes, Junio 8th, 2010

Género: Narrativa

Temática: Satírica-Humor

Resumen:

Perdido en la Barcelona preolímpica, el extraterrestre Gurb pone al servicio de su supervivencia la extraña cualidad de adoptar el aspecto que le plazca.

Se pierde con la apariencia de Marta Sánchez, mientras su compañero alienígena inicia la búsqueda en la jungla urbana.

Por su diario personal vamos conociendo las increíbles peripecias de un extraterrestre en Barcelona.

En este relato de carácter paródico y satírico, la invención de Eduardo Mendoza convierte la Barcelona cotidiana y absurda en el escenario de una carnavalada.

Tras las máscaras pintarrajedas y grotescas, se revela el verdadero rostro del hombre urbano actual y, tras el estilo literario, la acerada conciencia artística del escritor.

Eduardo Mendoza afirma de esta obra que «Sin noticias de Gurb es, sin duda, el libro más excéntrico de cuantos he escrito.No hay en él una sola sombra de melancolía. Es una mirada sobre el mundo asombrada, un punto desamparada, pero sin asomo de tragedia ni de censura.»

Lo leí hace muchos años, casi lo había olvidado y está siendo un placer reencontrarme con él, es uno de los libros más divertidos que conozco.

El Libro Electrónico

Jueves, Junio 3rd, 2010

Este año recibí un eReader Papyre como regalo de cumpleaños.

Debo reconocer que no leía todo lo que deseaba por varias razones, lo voluminoso de algunos libros poco aconsejable para ir paseándose con ellos, el no encontrar los que me apetecía leer, no disponer de sitio para almacenar más libros en casa… y más.

Todo esto ha cambiado con el eReader, lígero, cómodo de leer y un amplio catálogo de libros en castellano gratis en la red… me puse a buscar algunos que tenía en mente para leer y ya he descargado como 350… tengo para una buena temporada.

La semana pasada bajé a la Feria del Libro de Madrid con la sana intención de hacerme con algunos ejemplares en formato eBook ya que anunciaban que por fin daban entrada a este formato en la tradicional feria… mentira, no encontré un solo puesto que incluyera libros electrónicos en su oferta.

Para corroborarlo está este artículo de El Mundo.es que certifica lo que viví hace menos de una semana.

Las editoriales se escudan en que el parque de eReaders es muy bajo y que van a tener que realizar una gran inversión tecnológica para poder digitalizar sus fondos y ofrecerlos al público… otra mentira… miles de voluntarios en la red están ya digitalizando y publicando obras, algunas descatalogadas que no hay dios que las localice en papel ni por Internet… claro que esto suena a excusa para no bajar el precio de los libros electrónicos con respecto a los de papel y así llevarse una mayor tajada del pastel.

Al igual que la industria discográfica, van a llegar tarde a una nueva revolución digital, luego se lamentarán y pedirán al gobierno que legisle lo inlegislable, que ponga puertas al campo.

Cuando aparecieron los primeros reproductores MP3 la industria discográfico estaba con el pié cambiado y no dió cuenta de lo que se le venía encima.

Para cuando quisieron reaccionar la gente estaba ya tan acostumbrada a descargarse gratis canciones de la red, que todos los intentos de encauzarles hacia la compra on-line de contenidos, salvo honrosas excepciones como el iPod, han sido sonoros fracasos.

A las editoriales les va a pasar lo mismo, con el aliciente de que pretenden seguir con la cadena de valor hasta el librero… obviamente saltándose la de impresión y distribución, que aún tienen tiempo de reacción para reconvertirse… aunque dudo que sepan dar los pasos correctos y a tiempo. ¿En serio piensan que vamos a seguir perdiendo tiempo en ir a comprar libros a una librería cuando lo podemos hacer por Internet?

Claro que si tratan de evitar la venta por Internet para obligarnos a ir a la librería, se llevarán la desagradable sorpresa de que preferiremos descargarlos gratis.

Con el tiempo empezaremos a ver a los escritores desmarcarse de las grandes editoriales para poner sus obras en sus propias webs o en tiendas on-line que entiendan como funciona el mundo digital.

Personalmente estaré encantado de pagar al autor directamente por su obra, más un plus por los libros electrónicos suyos que haya leído previamente descargándolos gratuitamente de la red… pero es que ahora mismo no dispongo de más opciones.

Ecologista por dinero

Sábado, Mayo 22nd, 2010

Mientras subía hoy en autobús camino de la Sierra me puesto a pensar y a echar números sobre la diferencia que supone para mi el uso del transporte público contra el uso del transporte privado.

Procuro ser todo lo ecologista que puedo, sigo las Tres R, reducir, re-usar y reciclar, evitar derrochar agua, luz, etc. Mi asignatura pendiente era el coche, y lo cambié este mes por el transporte público como experimento.

Aunque no ha terminado el mes, con estas tres semanas ya tengo material sobre el que sacar conclusiones.

Voy a pasar por los datos crudos de emisiones de co2, etc., pero el enfoque que quiero darle es un poco diferente al habitual, hacer apología del ecologismo no por los beneficios para la naturaleza, sino por los beneficios para nuestro bolsillo y nuestra vida cultural.

Emisiones de los vehículos

Las emisiones homologadas de mi coche son de 145 gramos de co2 por kilómetro recorrido.

Las de un autobús interurbano sobre unos 1.300 gramos de co2 por kilómetro, teniendo en cuenta que hasta ahora siempre va con unos 50 pasajeros de media por viaje, son 26 gramos por kilómetro y por persona.

El Metro dicen que por pasajero emite unos 30 gramos por kilómetro.

Distancias

De la puerta de casa a la de la oficina:

En coche: 46 Km casi exactos.

En transporte público: 42,6 Km en Autobús y más o menos 4 Km en Metro.

Emisiones diarias

En Coche: 145 gramos de co2 x 46 Km x 2 trayectos = 13.340 gramos diarios de co2 emitidos

En Transporte Público:

Autobús: 26 gramos de co2 x 42,6 Km x 2 trayectos = 2.215,2 gramos de co2

Metro: 30 gramos de co2 x 4 Km x 2 trayectos = 240 gramos de co2

Total Transporte Público: 2.455,2 gramos de co2 emitidos

La diferencia de 5 a 1 contra el coche es aplastante…

Si tenemos en cuenta unas 20 jornadas laborables por mes los datos son escandalosos:

Coche: 226.800 gramos de c02… más de 226 Kilos de co2 al més… al año serían casi 2.5 toneladas de co2 emitidas al ambiente (contando 11 meses, 1 sería de vacaciones y no cumputa). Como dato curioso, el coche estaría emitiendo 2 veces su propio peso en co2…

Transporte público: 49.104 gramos de co2… 540 Kilos de co2 al año.

Pero estos son los datos de siempre… vamos a los interesantes, a los que no nos suelen dar, a los que a mi me parece que venden mejor la idea de porqué usar el transporte público.

Gasto mensual

Coche: 550 Euros

Solo uso en días laborables, incluye consumo de combustible a una media de 1,05 euros/litro, parking y media de gastos de mantenimiento (aceite, filtros, etc), no computan neumáticos, amortiguadores y demás desgaste de piezas.

Transporte Público: 75,30 Euros

Es un abono transporte mensual, viajes ilimitados en autobús, metro, cercanías, etc.

474,7 euros ahorrados cada mes, 5.221,7 euros ahorrados al año…

Lo de las toneladas de co2 ahorradas suena bien, más de 5.000 euros suena mucho mejor.

Y el punto final, mi favorito:

TIEMPO

Tiempo medio empleado a diario para desplazarme en coche por trayecto(media redondeada del mes de Abril 2010): 1h 10min

Tiempo medio empleado a diario para desplazarme en transporte público por trayecto con 2 transbordos (media redondeada del mes de Mayo 2010): 1h 20min

Tiempo ganado al día para leer, trabajar en remoto, dormir ó jugar con el móvil: 2h 40 minutos… Más de 53 horas al mes recuperadas, 583 horas anuales (24,2 días al año) sin agobios de acelerar y frenar en los atascos…
¿Quien dijo que el coche daba libertad?

Acepto que hay algunas situaciones en que no queda más remedio, y que para viajar el fin de semana, sobre todo cuando llevas dos perritas, es mucho más cómodo y sencillo, pero para el día a día, teniendo una parada de algún medio de transporte público cerca (llamando cerca a 600 metros de casa en mi caso), es una auténtica pérdida de tiempo y dinero.

En los próximos 12 meses calculo que me podré leer unos 60 libros gracias a este tiempo que he recuperado… y al dinero que no me voy a gastar en combustibles fósiles y parkings.

Y para seguir con la vena ecologista, este gadget para cargar las baterías de los móviles, cámaras digitales, netbook, PSP y DS, y demás con la energía del sol, lleva una batería de 20.000 mAh que se carga en 8-10 horas de sol… eso con el ahorro de este mes.

Lectura: Vida de una Geisha

Jueves, Mayo 20th, 2010

Género: Narrativa

Temática: Dramática

Resumen: Cuando en 1997, Arthur Gordon publicó “Memorias de una geisha”, Mineko Iwasaki -la geisha con la que había hablado para documentarse- se sintió profundamente horrorizada por el tratamiento que éste dio a su personaje, convirtiendola, según sus palabras, “en una prostituta de clase alta”. Asi que decidió escribir su propio libro sobre el tema y de ese deseo nació “Vida de una Geisha”. “Vida de una geisha” es una novela sencilla, sin pretensiones, en la que descubres todos los secretos que Mineko quiso descubrir y, lo mas importante, todo lo que se cuenta es cierto.

Soy un fan acérrimo de la cultura oriental, en especial de la japonesa y hace años me dió por leer Memorias de una Geisha, que me dejó un regusto raro a causa de los conocimientos históricos que tenía de este colectivo y que para nada se acercaban a la descripción que hacía Arthur Gordon.

No creo que fuese con malicia, quizás lo filtró todo desde la visión occidental que tenemos de las cosas y le salió ese “churro”… que al final hasta se convirtió en película.

Sabía de la existencia de una versión posterior escrita por Mineko, la geisha en la que se inspiró Gordon para su relato y ayer la encontré por la red de rebote.

Un instrumento esencial cuando te desplazas por Madrid en transporte público es un buen libro que, además de ampliar tu cultura, te amenice las horas que pasas a la semana en estos servicios.

Ayer me regalaron un ebook Papyre 5.1 (http://grammata.es/papyre/papyre-5-1) y aunque no hace ni una semana que me parecía un snobismo el leer en estos dispositivos frente al tradicional papel, hoy he comprobado la comodidad de lectura que ofrecen y lo manejables que son por sus reducidas dimensiones y escaso peso (160 gr)… lo digo bien alto, estaba equivocado.

Con el aparato viene una tarjeta de memoria con 600 títulos de la Biblioteca Cervantes Virtual y parece ser que me puedo descargar otros 400 gratis desde la web de la empresa que lo distribuye, además de poder descargarme por la mañana diferentes periódicos y revistas al aparato… aunque no creo que use esta opción ya que procuro no leer noticias del día anterior, Internet me da las más actuales.

También reproduce MP3, pero para eso ya tengo mi Thomson Diamond que tiene más capacidad y la calidad de sonido es deliciosa.

Ahora, mientras las editoriales en España se ponen las pilas, no me queda otra que irme a Google y buscarme libros electrónicos… pretendía inaugurar mi flamante ebook con la trilogía en cinco partes de la Guía del Autoestopista Galáctico (que ya la tengo descargada), pero por el medio he dado con otros libros a los que les tenía ganas y por pereza no había leído aún.