El #15m existe hace años, metáfora del Software Libre

El modelo de sociedad que está fomentando el movimiento #15m resulta novedoso para mucha gente.

Algunos no lo entienden, otros lo repudian, muchos creen que es algo que no es…

Para muchos informáticos el #15m representa la extrapolación de un concepto con el que nos manejamos desde hace muchos años, el software libre.

El #15m es una idea común de miles de personas descontentas con la situación actual, con las estructuras de poder cerradas que solo se acuerdan de que existes cada 4 años.

En el mundo del software pasaba lo mismo, empresas que generaban aplicaciones de código cerrado, que de vez en cuando te pedían tu opinión para mejorar su producto pero que te impedían ver como funcionaban las tripas de todo el sistema.

Sin opciones, o usabas sus aplicaciones o las de la empresa de enfrente que hacía lo mismo.

Entonces nació un movimiento, el software libre, que gracias a Internet se globalizó, uniendo a informáticos de todo el planeta que colaboraban aportando conocimiento y experiencia en desarrollar sistemas y aplicaciones abiertas a todo el mundo.

Cualquier podía ver como funcionaban las cosas y adaptarlas a sus necesidades, con total libertad, sin depender de grandes empresas, de monopolios de facto como Microsoft.

Con la idea aparecieron grupos de interés y asociaciones, gurús que evangelizaban sobre las ventajas de esta nueva forma de ver un mundillo cerrado y casi secreto como era la informática, como es la política en la presunta democracia en la que vivimos.

Pero esas asociaciones, grupos y gurús no son el software libre, aunque en sus inicios fuesen un punto de apoyo muy fuerte.

Las luchas a las que estamos asistiendo en DRY estos días también las hemos vivido en el mundo del software libre, peleas de egos, discrepancias entre desarrolladores de algún software bastante importante como el kernel de Linux (el kernel es el corazón de un sistema operativo)… y el software libre siguió adelante con o sin ellos, como el #15m hará con DRY, la asociación DRY o un posible partido político DRY que alguien se quiera inventar… no importa, el concepto #15m/software libre es mucho más grande e incluye a mucha más gente que seguirá adelante, dándole nuevas formas y enriqueciendo al movimiento con más opciones, con más ideas.

Han pasado 29 años desde que naciese “oficialmente” el movimiento del software libre, cuando Richard Stallman anunció la creación del proyecto GNU, un camino largo de recorrer y que poco a poco va viendo sus frutos.

Grandes empresas como IBM dedican recursos y personal a proyectos de software libre… sí, una gran empresa saca provecho de ello, pero sus avances y mejoras también revierten en la comunidad del software libre, avanzando todos juntos de la mano de manera más rápida.

No todos los informáticos trabajan en el mundo del software libre, mucha gente desconoce incluso que este movimiento existe desde hace casi 30 años y que es la base de la gran mayoría de servicios en la red.

Cuando accedes a tu cuenta de gmail, cuando buscas en Google, cuando llamas con tu smartphone Android, cuando entras a tu muro de Facebook, cuando publicas en tu blog en WordPress, cuando envías un twit… estás usando software libre que mueve los servidores y dispositivos que te dan esos servicios… el 75% de los servidores de páginas web son Apache o Nginx, dos aplicaciones de software libre que no solo mueven el corazón de megaempresas como Google o Facebook, te los puedes encontrar sirviendo las páginas web de un diario nacional paradigma del conservadurismo más rancio como La Razón, que emplea un sistema operativo libre como es Debian Linux y Apache para servir las páginas web de su diario digital.

Y no hay nada de malo en esto, el software libre da de comer a mucha gente, a mi por ejemplo, siempre y cuando se mantengan los principios de libertad y compartir las mejoras con la comunidad.

Del mismo modo, el #15m se ha valido de Internet y las redes sociales para crear una conciencia global, donde cada individuo es una parte de un todo más grande, conviviendo y compartiendo en total libertad, aportando mejoras a la comunidad.

Se puede sacar un beneficio tangible para nosotros y para las empresas que decidan participar y unirse a una idea, a un concepto que no necesitará 30 años para alcanzar el nivel de madurez que tiene el software libre, aunque aun le queda un largo camino por delante, conscientes de que habrá sectores donde será mucho más difícil introducirse como le sucede al software libre con los ordenadores de escritorio, ahí no tiene una cuota de mercado del 75% como en servidores ni muchísimo menos.

El #15m en menos de un año ha visto nacer multitud de iniciativas más allá de asambleas, #stopdesahucios y demás, han surgido proyectos de autofinanciación, cooperativas de trabajadores basadas en la idea del movimiento…

Pero ojo con confundir el adoptar unas ideas para un proyecto particular con que ese proyecto sea la idea en si misma.

Ni Linux, ni Apache ni Nginx son el Software Libre. Google, Twitter o Facebook tampoco son el Software Libre, incluso cuando esta última ha liberado el diseño de sus centros de datos y sus servidores… son partes de un todo mucho más grande que todos ellos juntos y sobre todo, ninguna de estas partes trata de arrogarse el concepto de Software Libre como algo propio o una estrategia encubierta de promoción de sus servicios… la comunidad reaccionaría de manera fulminante dándoles la espalda

#15m es una idea, un concepto, no es de nadie y es de todos, incluso de aquellos que no saben que existe y de manera directa o indirecta se benefician.

Este concepto tan sencillo y que los informáticos que vivimos en el mundo del software libre asumimos con total naturalidad, es lo que debe quedar claro a todo el que trate de apropiarse de la idea y convertirla en algo de su propiedad.

Igual que las desavenencias en el núcleo de cualquier proyecto de software libre están a la orden del día, asistiremos a más luchas de poder como la acontecida en DRY… pero ni lo primero es un problema para el Software Libre ni lo segundo debe de serlo para el #15m, salvando la distancia que se ha permitido que una parte del movimiento ostentase una representación demasiado grande en los medios de comunicación.

DRY no es el #15m, la Asociación DRY tampoco es el #15m, son dos partes de un todo que está en pañales y que creo que no han calibrado el daño que pueden hacer a todos por una miserable pelea por unas siglas.

El sábado #12m me uniré a alguna de las columnas que avanzarán hasta Sol para conmemorar el primer año de vida de una idea que nació allí de manera espontánea, con la humildad (quien me conozca sabe que esa nunca ha sido una de mis virtudes) de ser una parte minúscula de un concepto que nos supera a todos, igual que soy una parte minúscula del mundo del Software Libre donde pongo mi granito de arena a diario desde hace más de una década.

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  4. Buen símil, aunque a los non-tech les pueda sonar un pelín prepotente del orden de “míralos a estos frikis, que se creen que todo lo saben”. A mi personalmente me ha encantado. :D

    Sólo me gustaría apuntillar tu texto con la parte negativa de todo el asunto, y siguiendo el símil que planteas, diría que hay mucho detractor del movimiento libre. Dado que las empresas que tienen el monopolio de los PC (y me refiero con PC a Ordenadores Personales, ya sean Apple o clónicos) se han basado siempre en la generación de FUD para ningunear al software libre, hay quienes, sin documentarse, sin pararse a pensar siquiera, da por hecho que aquello que dicen las empresas para desacreditar al software libre es verdad.

    Eso mismo pasa en la vida real con el movimiento #15M, los gobiernos de alrededor del mundo, meros títeres de los realmente poderosos, generan ese mismo FUD respecto al movimiento indignado mundial, pintándolos como revolucionarios de izquierdas e idealistas y, en el peor de los casos, antisistemas violentos.

    El verdadero drama de todo ello es que hay gente que se lo cree. Sea ya por ignorancia, por consumismo de los medios de comunicación convencionales, que están bajo el manto de aquellos de quienes nos han llevado a esta situación, y no saben que la realidad es otra que la que les maquillan. O sea porque ya les está bien, porque aparte del 1% mundial que vive a cuerpo de rey, hay un alto porcentaje de ese 99% restante que sencillamente ya les está bien como está todo: puede que sean mayores y vayan con la retahíla de “con lo me queda en el convento…” o “yo ya he peleado cuando me ha tocado” u otras, también habrá gente no tan mayor que piense que está montada en el dólar y que no se puede quejar (véanse informáticos, que ahora vivimos una época de bonanza, a comparación con muchísimos otros oficios)… me recuerda a los defensores de sistemas operativos privativos que con lo que le ofrece ya está bien, “total lo tengo pirata…”, “con linux no puedo jugar”…

    Lo triste, decía, es que aunque el movimiento del software libre luche por todos nosotros, el 99%, así como hace el movimiento #15M, y acabe imponiéndose sobre el software privativo, que después de 30 largos años de lucha del señor RMS y de todos nosotros, así como un cambio está a punto de suceder en la sociedad a nivel mundial. Lo que me preocupa es que ese “a punto” pueden ser décadas si queremos que sea pacífico. Décadas de ser una minoría preocupada por la mayoría.

  5. Las luchas a las que estamos asistiendo en DRY estos días también las hemos vivido en el mundo del software libre, peleas de egos, discrepancias entre desarrolladores de algún software bastante importante como el kernel de Linux (el kernel es el corazón de un sistema operativo)… y el software libre siguió adelante con o sin ellos, como el #15m hará con DRY, la asociación DRY o un posible partido político DRY que alguien se quiera inventar… no importa, el concepto #15m/software libre es mucho más grande e incluye a mucha más gente que seguirá adelante, dándole nuevas formas y enriqueciendo al movimiento con más opciones, con más ideas.

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